Los niños juegan para divertirse, eso como padres lo sabéis y nosotros en el cole lo cercioramos cada día y añadimos y observamos que si disfrutan es porque hay emoción. ¡¡Y si hay EMOCIÓN hay APRENDIZAJE!!
El juego ayuda al niño a ampliar sus conocimientos y experiencias y a desarrollar su curiosidad y su confianza. Los niños aprenden intentando hacer cosas, comparando los resultados, haciendo preguntas, fijándose nuevas metas y buscando la manera de alcanzarlas. El juego también favorece el desarrollo del dominio del lenguaje y de la capacidad de razonamiento, planificación, organización y toma de decisiones.
Y todo eso lo conseguimos en clase con ¡¡nuestros amigos!!
Por eso las profes diseñamos cada escenario de juego, cada zona de aprendizaje con los materiales que creemos que más se adaptan a su edad y a su momento madurativo. Luego ellos se apoderan del espacio y de los objetos y crean unos momentos que se graban muy dentro.
Y para muestra un botón...


































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